domingo 21 de septiembre de 2008

Llegó la oportunidad de hacer la diferencia

Desde hace algún tiempo (que conste que esto no es nada nuevo) nos resultan más familiares palabras como ¨autogestión¨ y ¨apoderamiento¨. Consiste en asumir cada cual el control de sus vidas o de sus comunidadesy abrirse camino para lograr cosas (vivienda, empleos, servicios, etc.) sin necesariamente esperar por las ayudas de las instituciones.

Ya hemos hablado bastante todos acerca de la situación del MAC y de las instituciones tradicionales del arte con una apertura reducida hacia la promoción de las nuevas manifestaciones artísticas en Puerto Rico. (Entiéndase también el amiguismo y el panismo que limitan todo a una ¨piñita¨ de nombres y apellidos glorificados (a veces justamente y en otras ocasiones no).


Durante los últimos años y ante la necesidad de mostrar sus trabajos, se abrieron espacios (algunos ya han cerrado) como =DESTO, Candela, AREA y otros, que bien pueden ser ejemplo de iniciativas de autogestión.


Ya no podemos seguir enfocados en los señalamientos hacia lo que no se hace, y esto no quiere decir que nos hagamos de la vista larga y guardemos silencio. No. Me refiero a buscar otras opciones para establecer y dar a conocer de una manera igualmente coherente y seria los trabajos contemporáneos que se están realizando en la Isla. Hay que añadirle a esto un factor importante y es la educación. Nos toca salir a la calle, salir del área metropolitana y llevar nuestro arte por la Isla y educar al pueblo acerca de esas otras posibilidades de la creación artística. Muchas personas en nuestro país no ven arte más allá de un bodegón y una estampa costumbrista. Otra vez las instituciones educativas han fallado, pero con reconocerlo no resolvemos nada.


Yo propongo un museo itinerante de arte contemporáneo (esto tampoco es nuevo) para divulgar el trabajo actual y EDUCAR. Todos queremos comunicar ideas con nuestros trabajos, que lo aprecien y también queremos exportarlo y darnos a conocer. Pero también hay una labor social que tenemos que cumplir.


Se acabaron las excusas y los ¨peros¨. Todos sabemos que vivimos un momento difícil, no sólo a nivel local, sino mundialmente, pero justamente en momentos como estos es que las sociedades se crecen porque se reinventan y apreden por necesidad a maximizar sus recursos y posibilidades. Entonces los artistas no están exentos de esto. El arte no se democratiza solo.


Llegó la oportunidad de hacer la diferencia. El País nos lo agradecerá. Cuenten conmigo.

2 comentarios:

Karla Marie Ostolaza dijo...

Me parece muy acertada la idea de que debemos, como grupo, asumir la responsabilidad de dar a conocer el arte contemporáneo. Sin embargo, no estoy de acuerdo con que el deber del arte en sí sea educar, ese es solo uno de los caminos posibles. Y más importante aún, no debemos caer en paternalismos que exijan que se simplifique la producción "para que el pueblo la entienda". Sino que debemos otorgar las herramientas para que las personas que no suelen estar relacionadas al arte puedan comprenderlo en su complejidad. Esto definitivamente redundaría en beneficios para todos.

Carlos Antonio Otero Aponte dijo...

Saludos Karla,
Tienes razón, no se trata de conferirle un deber de educador al arte, pretender esto sería limitado, aun cuando el arte puede ser vehículo para muchas cosas. En cuanto a tu señalamiento sobre no simplificar la producción artística, igual tienes razón, de lo que se trata es de proveer el acceso a las nuevas manifestaciones,con esto no buscamos aprobación o desaprovación.