miércoles 17 de septiembre de 2008

Una brisa repentina, el respeto y el arte
Una brisa repentina, no muy cálida, nos acarició un rato. Chocó de lado a lado, y se desvaneció. ¨Que no pasa nada¨, como dicen los españoles.
Eso, justo eso, fue lo que ocurrió con el anuncio no tan anuncio del Museo de Arte Contemporáneo. Se perdió un momento histórico de hacer la diferencia, de unir propósitos y fijar la vista por encima del ahora. Al final del día, casi -y utilizo ´casi´ por aquello de parecer justo- huele a burla.
Desde pequeños nos enseñan lo que es el respeto. Primero en la casa, luego en la escuela, en el equipo de deporte, en la iglesia, hasta los partidos políticos nos hablan de respeto. En la Universidad se plantean más profundamente los valores y todas esas cosas. Pero llegamos a la adultez y parecería que todos nos engañan, nos toman el pelo y en realidad aquello del repeto no era más que una estrategia de dominación, de sometimiento a la obediencia, de tapaboca justificado. Ley y orden.
Bueno, luego escuchamos a los protagonistas de esta novela de las artes referirse a palabras como ¨apertura¨, ¨el museo de los jóvenes¨, ¨espacio para todas las tendencias¨, un poco más y de repente casi (vuelvo con el casi) estamos a punto de escuchar la promesa-slogan ¨lo mejor está por venir¨.
Pero me pregunto, ¿es que nadie les dijo que decenas y decenas firmaron una carta de reclamos válidos? ¿nadie les dijo que los firmantes eran artistas jóvenes, no tan jóvenes y viejos, emergentes, no tan emergentes y establecidos? ¿nadie les dijo que el DIALOGO es un acto de civismo?
La historia de espacios cerrados, de clubes, de los unos y los otros, de tu aquí y yo allá, es cosa del pasado. El futuro -que es ya- es inclusivo, es colectivo, de tu a tu. Se acabó el ¨monolinguismo¨.
Por lo pronto, sigo creyendo en el respeto. Respeto sin sometimiento y sin tapabocas, como debe ser el arte.

3 comentarios:

Carlos Fajardo Heyliger dijo...

Creo que el problema radica en nuestra misma cultura puertorriqueña. La tendencia del 'señorio favorecedor', ligado al panismo, nepotismo, jaibería, lameojismo, proxenetismo, despotismo, autoritarismo, mediocridad, divisionismo, oportunismo, hipocrecía, clasismo, partidismo, prejuicios, conservadurismo, feminismo, machismo, homofobia, racismo, religionismo, lumpenismo, ignorancia, falta de amor patrio, colonialismo, identidad nacional, complejos de inferioridad y tantas otras debilidades culturales han socavado sin remedio alguna esperanza para que este país eche pa'lante. Se necesita una revolución ética y moral para limpiar la casa de cuanta sbandija vieja pueda quedar, y éso es un sueño practicamente imposible. Lo único que nos resta es poner nustra fe y esperanza en la juventud, porque los viejos ya se perdieron.

Pedro Velez dijo...

Los viejos perdieon y nos dejaron un reguero...muy buen post Carlos Antonio, tremendo, te felicito.

time killer dijo...

Señores y señoras: les pido pensar serena, prudentemente. Debemos reflexionar sobre lo que se ha logrado y estar dispuesto a cambiar las estrategias para obtener el objetivo final, que es obviamente transformar el MACabro en una institución de valía para artistas y público. No debemos olvidar que Miyuca renunció, lo cual fue una de las premisas para comenzar el proceso de cambio, es decir, en cierta medida, el MAC cedió terreno. Ahora nos toca a nosotros -me refiero a los que queremos una transformación efectiva de la institución, que obviamente ya ha echado a andar- plantearnos cuál debe ser la próxima movida.
NO es sabio mostrar intolerancia y enajenar a la Junta tratando de desacreditar cualquier decisión que tomen. Ellos, repito, ya han cedido terreno. Eso nos obliga a trazar nuevas estrategias. Gústenos o no, el MACabro tiene una forma de gobierno y los cambios son más orgánicos y duraderos si se producen siguiendo los canales que la propia institución ha establecido para ello en sus reglamentos.
Pienso que la movida de nombrar a Marianne todos la esperábamos y pecamos de ceguera si no entendemos esto como una oportunidad de diálogo más que un gesto de intolerancia. Qué Miyuca nombró su sucesora? Bueno, no importa, es el último gesto de un régimen que ya se va muriendo. Además, Marianne no es un peón de Miyuca y puede ser la pieza clave para efectuar el cambio necesario.
La directiva del MAC ha hecho su jugada y, como en el ajedrez, nos toca el turno a nosotros. Atacando a Marianne no se resuelve nada, sino simplemente, repito, enajenarla a ella y a la institución. Marianne es una persona sensata y conoce el MACabro como nadie. Además, cuenta con la confianza de Junta y es la más indicada para realizar los cambios desde adentro, precisamente por esa confianza.
Conocemos el episodio del premio otorgado a Edgar cuando ella trabajaba en el MACabro, pero no seamos injustos: ella no otorgó el premio y estoy seguro que no tuvo que ver con esa decisión. No trato de minimizar ese hecho bochornoso que critiqué fuertemente en su momento porque significó enorme descrédito para todos los involucrados, pero en cualquier caso, es probable que todos hayan aprendido la lección.
Lo que necesita el MAC ahora NO ES formar más aspavientos, sino ofrecer a Marianne lo que tanto se ofreció a Miyuca sin que escuchara: la disposición para ayudar en lo que respecta al mejoramiento institucional. Miyuca se sentía infalible porque creó esa institución. Marianne le ha dedicado muchos años, pero seguramente no se sentirá “entitled” al puesto ni tendrá la misma obstinación de aferrarse a él. Dejémosla trabajar y juzquemos como se debe, a partir de su labor que comenzará en diciembre.